
El Jabeque
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| Su velocidad, unida a la
artillería que empezaron a montar en el siglo XVII, lo hacían temible en sus incursiones
corsarias. La artillería solía ser de unos 20 cañones en una batería descubierta sobre
la cubierta. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, los corsarios argelinos y tunecinos
realizaban frecuentes incursiones contra las costas españolas del Mediterráneo,
sembrando el terror entre las poblaciones costeras. La táctica era adentrarse con una
flotilla variable, entre 6 y 20 jabeques, en aguas costeras españolas y, en menos medida,
francesas o sicilianas, desembarcar en las inmediaciones de un puerto indefenso, ocuparlo
y saquearlo y retirarse rápidamente, antes de que las flotas de galeras de defensa
costera pudieran interceptarlos. También eran muy frecuentes los ataques al tráfico
mercante. Para hacer frente a los jabeques berberiscos, más rápidos y mejor armados que las galeras, la Real Armada, a mediados del siglo XVIII, adopta el jabeque como sistema para oponerse a la piratería argelina. Tan grave fue el problema durante el siglo XVIII, que el rey Carlos III organiza en 1775 una expedición contra Argel, principal centro de las operaciones corsarias, para intentar ocuparla. Fue el Almirante mallorquín D. Antonio Barceló quien dio un gran impulso a la construcción de jabeques dotándolos de una mayor finura de líneas y maniobrabilidad. |
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| Como ejemplo de los jabeques
españoles habría que citar al Gitano, construido en Cartagena, como prototipo del
jabeque español ya que, basándose en su diseño, el ingeniero Juan Real, construyó una
magnífica serie de jabeques de desplazamiento algo mayor, 288 toneladas. Fue D: Antonio
Barceló quien ordenó la clasificación de los jabeques. Así se distinguía entre: Grandes, de 680 toneladas, y armamento de 38 cañones. Medianas, de 420 toneladas, y un armamento similar, para operaciones especiales. De este tipo se construyeron 4 (Murciano, San Fulgencio, San Leandro y San Raimundo) Pequeñas, de unas 275 toneladas y 20 cañones, destinadas a guardacostas y vigilancia costera. |
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| Ibicenco - Jabeque-Polacra Construcción: Palma de Mallorca (1759) Desplazamiento: 110 toneladas Eslora: 22 metros Artillería: 20 cañones de 8 en cubierta. |
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| En
esa época, además del jabeque clásico, los españoles y los franceses modifican la
estructura de éste y crean, a mediados del siglo XVIII, la llamada Polacra-jabeque. La
diferencia fundamental con el Jabeque era el aparejo. En lugar de las velas latinas o
triangulares portaban velas cuadradas en los palos mayor y trinquete. Estaban dotados de
una batería de artillería que oscilaba entre 16 y 24 cañones. Los ejemplos más
significativos de Polacra-jabeque fueron los denominados Mallorquines, por haber sido
construidos en Palma de Mallorca y que eran los denominados Mallorquín, Ibicenco,
Valenciano y Catalán. El último jabeque en servicio en la Armada española fue el San Sebastián, que en 1810, y aparejado como polaca, en sustitución del aparejo latino, fue enviado a América llegando a Cartagena de Indias y luego a Lima en un viaje que, para su época, fue considerado como rápido. La eficacia de los jabeques y polacras-jabeques de la Real Armada fue tan grande que, a principios del siglo XIX, prácticamente se habían erradicado las incursiones corsarias. |
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© 1999- Francisco José Díaz y Díaz y Luis Alberto Gómez Muñoz. León. España