Guerra Ruso-Sueca

1788-1790

Rusia
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Coracero, Rgto. de la Guardia

Rusia 1788

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Mosquetero, Infantería de Linea

Rusia 1788

Suecia
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Oficial, Rgto. de Caballería de Gotlandia

Suecia 1788

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Mosquetero, Rgto. de Kronobergs

Suecia 1788

Después de la Batalla de Poltava (1706) en la que el rey sueco Carlos XII fue derrotado por el Zar Pedro I "El Grande", Suecia había tenido que ceder a Rusia sus provincias en Letonia, Estonia y Curlandia situadas en la ribera del Báltico. El resultado fue la revuelta nobiliaria que se adueñó del poder en Suecia y que debilitó la monarquía.

En la década de 1770 el rey Gustavo III, mediante un golpe de estado, recuperó el poder absoluto para la monarquía. Pronto comenzó una pugna con la nobleza que amenazaba con disgregar el país. A fin de fomentar la cohesión interna, Gustavo III concibió la idea de recuperar las provincias bálticas, perdidas hacía casi un siglo, atacando a Rusia que atravesaba problemas militares con Polonia y Turquía.

La guerra en tierra se desarrolló principalmente en la frontera de Finlandia (en aquella época parte de Suecia) pero con resultados inciertos para ambos bandos. En el mar la suerte favoreció a Suecia que logró importantes victorias navales en Hogland y Svenskund.

Al final, la continua sangría financiera y de hombres obligaron a Suecia a pedir la paz.

El estado de equilibrio militar entre ambos países y el complejo equilibrio de poderes en Europa permitieron a Suecia una paz sin cesiones territoriales.

Sin embargo la guerra, lejos de aunar el país, fomentó el desafío de la nobleza que acabó asesinando al rey en 1799 durante un baile de disfraces y deponiendo a su hijo en 1809.